El refrigerante cumple varias funciones: ayuda a controlar la temperatura del motor, evita que el líquido se congele en frío y protege el sistema contra la corrosión. Elegir el tipo correcto es clave para la vida útil del radiador, la bomba de agua y el motor.
Qué revisar antes de comprar
- La especificación del fabricante: cada marca indica qué tecnología y norma debe cumplir el refrigerante de su vehículo.
- El color no basta: distintos fabricantes usan colores diferentes, así que no es una guía confiable por sí sola.
- Concentrado o listo para usar: el concentrado debe diluirse con agua en la proporción que indica el envase; el listo para usar ya viene mezclado.
Buenas prácticas
- No mezcles refrigerantes de tecnologías distintas, salvo que el fabricante lo indique.
- Revisa el nivel con el motor frío y nunca abras la tapa del radiador con el motor caliente.
- Respeta el intervalo de cambio que indica el manual del vehículo.
En nuestra categoría de refrigerantes puedes ver las opciones disponibles.


